El rastro digital es el registro de información y contenido que queda en Internet sobre una persona, empresa o marca.
Este rastro puede incluir imágenes, vídeos, publicaciones en redes sociales y otro tipo de contenido que puede ser visto y compartido por otros usuarios de Internet.
Un ejemplo conmovedor de los riesgos del rastro digital es el caso de una joven que después de terminar la universidad , se enfrentó a dificultades para encontrar empleo. lo que derivó a posteriori en serios problemas de salud mental
La joven no entendía el motivo, ya que había obtenido buenas calificaciones y contaba con muchas habilidades relevantes para el mercado laboral.
Cuando los reclutadores buscaban su nombre en Internet, aparecía un vídeo editado por inteligencia artificial (IA) que mostraba a la joven en situaciones comprometedoras relacionadas con el alcohol, las drogas y el sexo.
El vídeo había sido compartido y visto por miles de usuarios en Internet, lo que había dañado gravemente su reputación y su empleabilidad.
Sería la Cruz que la acompañaría toda su vida.
Este caso ilustra la importancia de ser conscientes de nuestro rastro digital y de tomar medidas para proteger nuestra reputación y privacidad en línea. Algunas recomendaciones para gestionar nuestro rastro digital incluyen:
El rastro digital es una realidad que debemos enfrentar como individuos y como sociedad.
Al ser conscientes y tomar medidas preventivas, podemos ayudar a proteger nuestra reputación y privacidad en línea y garantizar nuestro éxito y bienestar en el mundo digital, así como el tener el control de nuestro futuro y evitar a nuestros hijos que sean víctimas de lo que fluye en las redes sobre sus padres.